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Expertos aconsejan cómo darle la noticia a tu hijo mayor y en qué momento involucrarlo en el proceso.

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Apenas una pareja se entera que van a ser padres de nuevo, una de las cosas que contempla con más inquietud y en medio de la felicidad es, precisamente, cómo darle la noticia a su primer hijo. Surgen preguntas como ¿cuál es el momento apropiado para contarle? ¿Cómo se lo decimos? ¿De qué manera lo tomará? ¿Cómo se sentirá al saber que ya no será el único?

Para todo esto no hay una receta establecida. De acuerdo con María Elena López, psicóloga de familia, cada hogar tiene una realidad particular: todo depende de la edad de tu pequeño, de su personalidad, de si está en el jardín o ya ha entrado al colegio; de si la madre está en casa o trabaja. “De pendiendo de estas variables, las reacciones de los niños serán diferentes y a medida que va avanzando el embarazo, también va cambiando la manera como los niños lo van viviendo”, afirma López.

Según la especialista, es aconsejable comunicarlo hacia los tres meses, cuando ya hay más certeza del embarazo y las eventualidades estén más superadas. Sin embargo, muchos niños ‘intuyen’ que algo diferente pasa en su familia y pueden preguntar qué pasa con su madre, especialmente si esta tiene síntomas físicos muy fuertes, propios de la gestación.

En estos casos es mejor contarle, aconseja López, teniendo en cuenta que se debe adaptar la información a la edad y dejar abierta la posibilidad para que el niño pregunte una y otra vez, y se pueda conversar sobre el tema de manera tranquila.

Recuerda que los niños no necesitan demasiada información ni que esta sea compleja, solo básica, así que tu hijo te irá preguntando lo que su curiosidad le vaya diciendo y, en esa medida, podrás ir respondiendo sus inquietudes.

En este sentido, Cecilia Zuleta, psicóloga de desarrollo y crianza, dice que se les debe hablar de la manera más natural posible, sin misterios. Para ello, hay muchas formas de hacerlo. Por ejemplo, puedes sentarte con tu pequeño y decirle “ahora vas a tener un compañero para jugar” o “vas a tener un hermanito, ahora van a ser dos en esta casa”, “tú vas a ser el hermano mayor y lo vas a proteger toda la vida”.

Involucrarlos: esencial en el proceso

El proceso de aceptación varía. Al comienzo –dice López– los niños pueden sentirse muy felices con la noticia, pero después tal vez no. Igualmente, pueden expresar su deseo inmenso de tener un hermanito para estar más apegado a ti, pueden llorar sin motivo o tener conductas más infantiles para su edad. Algunas veces, pueden demostrar que el tema no les interesa para nada y en otras, mostrarse bastante inquietos.

Lo importante es que, poco a poco, vayan haciendo partícipe al niño de aspectos que tengan que ver con el bebé, como escoger la ropa, los juguetes, el lugar donde va a dormir, entre otras cosas. Recuerda que los padres deben manejar estas dinámicas frente al niño con mucha naturalidad y no como un evento súper especial ya que muchas de las reacciones de los niños dependen del manejo que hagan los padres.

“Es indispensable crear
espacios en los que ambos
hermanos puedan interactuar,
conocerse y aprender a convivir”

Cuando nace el hermanito

Una vez llegue el bebé a casa es de esperarse que, especialmente los niños más pequeños, muestren algún tipo de reacción frente al cambio que representa esta llegada. Algunos pueden hacer regresiones, que consisten en mostrar conductas que ya se habían superado, como no controlar esfínteres, gatear, hablar a ‘media lengua’, querer tetero, dormir con los padres, etc.

Todo lo anterior es completamente normal y es parte de la respuesta del niño a un cambio. Ahora bien, si la conducta se extiende por más de un mes será necesario que consultes con un profesional. “Algunos niños, más hábiles en la expresión de sus emociones podrán pedir abiertamente más atención y, otros, preferirán las pataletas. Sobre estas últimas, es importante saber que las correcciones que se acostumbren en casa deben mantenerse; de lo contrario, el niño encontrará en la llegada del bebé una oportunidad para usar la situación en su provecho”, advierte Sandra Zorro, psicóloga médica.

De otro lado, para estrechar vínculos entre el hermano mayor y el bebé y hacerle sentir al primero que es parte fundamental de la familia, hay que involucrarlo en tareas sencillas, como alcanzar los pañales y la ropa cuando se está cambiando, cuidarle el sueño, hablarle, entretenerlo con juegos, entre otras actividades cotidianas.


El reto de repartir el tiempo

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Involucrar al hermano mayor en los juegos y el cuidado del bebé le hará sentir que él
también es importante.

Distribuir el tiempo entre dos hijos es todo un desafío. Sin embargo, existen algunas recomendaciones para que la familia logre organizarse y disfrutar al máximo de esta valiosa etapa. Dentro de las posibilidades que deja la atención de un recién nacido, la idea es que el hermano mayor siga gozando de algunas actividades que tenían lugar cuando estaba solo y mantenga sus espacios de siempre.

Cada uno de los padres puede destinar un tiempo para compartir con el hijo mayor aunque también es importante mantenerlo consciente de los cuidados que necesita el bebé, de manera que logre explicársele que no es el afecto lo que se reparte, sino el cuidado, porque cada uno tiene necesidades diferentes.

“Hay algo que yo he denominado la fórmula 20/20. Y es destinar veinte minutos diarios con el niño, durante 20 días, para lo que él quiera, en conexión emocional y atención ciento por ciento. El niño puede planear con anticipación lo que van a hacer con
cualquiera de los padres. Igualmente, hay que generar espacios para conversar acerca de cómo se siente y ser empáticos con sus sentimientos”, aconseja López.

En este proceso, la familia es clave para hacer sentir al hermano mayor que sigue teniendo un lugar importante en la vida de todos. Para ello, las expertas aconsejan que los abuelos inviten al niño a un espacio especial, a preparar su comida preferida o hacerle obsequios que sean relevantes para el niño.

Una vez hayan pasado las dos primeras semanas de tener al nuevo integrante de la  familia en casa, dice Zorro, será tiempo para que papá y mamá puedan distribuirse el cuidado del bebé, y así cada uno pase tiempo con el hijo mayor.

Fuente: http://www.abcdelbebe.com/nino/1-a-2-anos/que-hacer-cuando-viene-en-camino-un-nuevo-hermanito-16133