La inteligencia emocional  alude al conjunto de capacidades y habilidades psicológicas que implican la comprensión, control y modificación de las emociones tanto propias como ajenas. Quienes tienen desarrollada este tipo de inteligencia, logran manejar de una manera satisfactoria las emociones, pudiendo de esta manera alcanzar resultados positivos que repercuten en los vínculos con los demás. Vamos a conocerla en profundidad.

En cada ser humano yacen dos clases de mentes, la que piensa y la que siente. Ambas representan facultades relativamente independientes y corresponden al funcionamiento de circuitos cerebrales distintos pero interrelacionados. 

El intelecto no puede funcionar adecuadamente sin la participación de la inteligencia emocional, su fino equilibrio es relevante para poder vivir una vida de éxito y plenitud en todos los ámbitos.

Usualmente entre ambas existe una coordinación adecuada, sin embargo, muchas veces la intensidad de una carga emocional ante un estímulo aloca tus pasiones, activando en tu nivel neuronal un sistema de reacción que lleva a despojarte por entero de lo racional, empujándote a cometer errores de los cuales te arrepentirás profundamente después.

La riqueza de la vida emocional es un arte que a algunas personas les cuesta dominar. Quienes logran conocer sus emociones e interpretar adecuadamente la de los demás, logran tener una ventaja. Este poder de comprensión los ayuda a tener relaciones significativas y a escalar profesionalmente.

Las habilidades emocionales aportan al despliegue de otras habilidades que suelen asociarse al intelecto, como la toma de decisiones racionales. La presencia de una sensación visceral es la que te brinda seguridad para renunciar o proseguir con un determinado curso de acción.

Por su inmensa influencia sobre todos los aspectos de tu vida, las emociones se encuentran en el centro de tu existencia, ser capaz de aprender a manejar las emociones eficientemente aporta a tu felicidad y desarrollo. Las capacidades cognitivas de planificación, pensamiento, concentración, resolución de problemas, toma de decisiones, etc, pueden verse entorpecidas o potenciadas positivamente gracias a la influencia de las emociones.

 

¿Cuáles son las habilidades de la inteligencia emocional?

Autocontrol:

El poder controlarse a uno mismo y a nuestros impulsos funciona hasta a nivel de evolución, ya que vivir emociones de manera exagerada pone en riesgo la estabilidad de una comunidad.

Lograr domar tus arrebatos emocionales y ser capaz de calmarte a ti mismo es considerado como el más preciado de los recursos psicológicos. Estas habilidades se aprenden y desarrollan especialmente en los primeros años de la infancia en los que el cerebro se encuentra en pleno aprendizaje.

Entusiasmo:

El entusiasmo, el optimismo, la esperanza y el amor por las cosas que haces, simbolizan posibilidades de éxito en tus emprendimientos.

Por otra parte, la ansiedad y la preocupación, cuando están desbocadas, te empujan hacia el fracaso repetitivo.

Tus esfuerzos se verán potenciados y seguramente recompensados si logras tener una visión más fresca y esperanzandora de tu vida y tus proyectos. Ya que el optimismo te hará creer en tus capacidades y la esperanza te brindará el empuje para concretar lo que deseas.

Empatía:

Palabra que nace del griego empatheia, “sentir dentro”, denota la capacidad de percibir la experiencia subjetiva de otra persona.

Una habilidad presente desde edades muy tempranas, como en niños de nueve meses de edad que rompen a llorar cuando ven a otro niño caerse. Se ha demostrado que desde los primeros días de existencia, los bebés reaccionan ante el llanto de otro niño.

A lo largo de la vida, esta capacidad para comprender lo que sienten los demás tiene su impronta en varias actividades como las ventas, dirección de empresas, política, educación, vínculos.

La ausencia de empatía suele ser algo patológico que conduce a las personas a cometer crueldades.

Son los padres los grandes responsables de potenciar o limitar esta habilidad emocional. Cuando como padres no logramos en varias ocasiones mostrar empatía hacia las emociones de nuestros hijos, ellos dejarán de expresar ese tipo de emociones y hasta pueden dejar de sentirlas.

Las primeras relaciones que mantienes tienen un impacto enorme en tu configuración emocional, pero también es cierto que más allá de tus figuras parentales podrás encontrarte con otras como tus amigos, otros familiares o incluso un psicólogo que puede ayudarte a mejorar tus patrones de comportamiento.

Como aproximadamente un 90% de nuestras interacciones sociales están sujetas también al lenguaje no verbal, poder comprender los mismos nos ayudara a acceder a las emociones de los demás.

 

INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL TRABAJO

 

El estrés es capaz de dejarte emocionalmente inepto, ya que las emociones negativas fueran de control afectarán tu capacidad de concentración, de aprender, de tomar decisiones con rapidez e incluso de recordar cosas importantes.

Los trabajadores que se destacan en una organización suelen ser aquellos que han establecido sólidas conexiones en las redes sociales informales y cuentan con un gran potencial para resolver problemas.

En los entornos profesionales actuales, la diversidad constituye una ventaja competitiva, ya que potencia la creatividad. Es necesaria que se despierten aquellas habilidades emocionales que favorezcan la tolerancia y rechacen los prejuicios.

Para crear una cultura laboral más tolerante es necesario rechazar toda forma de discriminación o acoso, sin importar qué tan pequeña sea. Por lo que implicará un trabajo continúo dentro de la empresa por cuidar estos aspectos que la harán más saludable y productiva.

A modo de conclusión, recuerda que los primeros años en la vida de un niño son cruciales para despertar su inteligencia emocional. Si no has sido afortunado de cultivar estas habilidades de pequeño, el momento es ahora para aprender y disfrutar de todos los beneficios que esta conlleva.

 

 

Los niños tienen muy claro por qué y para qué es importante tener amigos:

 

ü  Nos invitan a jugar y para compartir, tratarse bien y con amor.

ü  Porque si uno no tiene amigos, se queda solo y no puede divertirse.

ü  Para abrazarlos, darles besos y quererlos.

ü  Para leer con ellos y prestar los juguetes.

ü  Para jugar, correr, compartir y armar carreras.

ü  Porque nos podemos cuidar el uno al otro, para no aburrirse y jugar, también para conversar.

 

Para los niños (3 – 4 años) tener amigos significa siempre diversión, juego, ayuda, compañía… Los amigos definitivamente son de gran importancia y los niños no conciben la vida sin ellos.

 

Los amigos generan felicidad y afecto pero… cuando tienen dificultades y no quieren jugar o compartir, los niños:

 

ü  Sienten tristeza, se les rompe el corazón y piensan (reflexionan)

ü  Se sienten muy, muy tristes!!! Y solos

ü  “Triste en el corazón, es muy aburrido”

ü  “Soy un poco infeliz y juego solo o con otro”

 

Vivan los amigos!!

Recientes estudios muestran que leerles en voz alta es fundamental para su desarrollo.

Cada cerebro es único e irrepetible. Respetar las diferencias de aprendizaje de cada uno va ser más necesario que nunca, ya que no todo el mundo aprende de la misma manera y va a necesitar conocer las fortalezas y debilidades del cerebro en particular de cada persona.

El mejor predictor de la ejecución de un niño es el desempeño en el colegio, y en la vida, es la cantidad de lenguaje que haya escuchado antes de los 6 años. Estas son las conclusiones dadas a conocer del simposio de ‘Learning and The Brain’, recientemente en Nueva York, a través de los expertos que participaron en él.

Qué leerle al niño desde 1 año hasta 3 años

Alentar el interés de los niños por la lectura es muy importante, y cuando antes empecemos más fácil será despertar el interés por las historias que contienen los libros y cuentos dedicados especialmente para ellos.

Ampliar imagen

Ampliar imagen

 Ampliar imagenAmpliar imagen

La importancia de la lectura en los niños se basa en sus beneficios a la hora de estudiar y adquirir conocimientos. La colaboración de los padres es necesaria para impulsar el proceso de aprendizaje.
Leer y compartir libros con los niños

Hay una labor familiar de preparación extremadamente importante antes de que los niños aprendan a leer, y de seguimiento, después. Aunque resulte increíble, se recomienda poner a los niños en contacto con la lectura a partir de un año aproximadamente. Hablamos de cuentos con grandes imágenes y poco texto, que se irán complicando y ampliando a la medida del “lector”.

Merece la pena “perder” el tiempo con los niños leyéndoles y contándoles historias porque los efectos pueden ser muy positivos.

 

Recuerda que hacer que tu hijo ame la lectura es un regalo maravilloso que te agradecerá toda su vida.

 

Niños que ayudan en casa

Como padres es importante que nos alegremos de sus logros, pero también lo es enseñarles desde pequeñitos a colaborar en las tareas del hogar. Es esencial que asuman que todos los miembros de la familia colaboran en las labores cotidianas, y que no se trata de “ayudar a mamá”, sino que es cosa de todos.
Ampliar imagen Ayudando en casa, tu hijo descubre las ventajas del orden y la limpieza, asume responsabilidades y aprende a tomar decisiones. Y se fortalece su autoestima y su sentimiento de pertenencia a la familia, lo que le hace sentirse más querido.

Las labores domésticas también le ayudan a mejorar su coordinación corporal y su comprensión lingüística y a descubrir para qué sirven los electrodomésticos y los objetos cotidianos, como la fregona o la lavadora.

Al mismo tiempo que se despierta su sentido práctico, descubre que los logros requieren esfuerzo y que hay que valorar y facilitar el trabajo de los demás.

Si desde pequeño tu hijo colabora en las tareas del hogar, crecerá con la idea de que ayudar a los demás y asumir responsabilidades es algo natural y estos valores le acompañarán toda su vida.

El aprendizaje, en la actualidad, es más experimental y se basa en la observación y la interacción.

Los gustos e intereses de los niños pueden ser la base de una enseñanza muy lúdica e interactiva, por parte del docente.

Muchos padres se han visto enfrentados a los cambios en la educación y el aprendizaje, en especial, cuando sus niños pequeños empiezan a conocer las primeras letras en el jardín, pues algunas metodologías han evolucionado sustancialmente.

¿Por qué la actividad física es tan importante para los niños?

Ahora más que nunca, hay más niños y adolescentes tienen sobrepeso o son obesos. La actividad física regular puede ayudar a evitar problemas graves de salud que se relacionan con el sobrepeso y la obesidad.

La actividad física también tiene muchos otros beneficios, incluso los siguientes:

  • Ayuda a quemar calorías en lugar de almacenarlas como grasa corporal. Esto significa que ayuda a los niños a mantener un peso saludable y reduce su riesgo de tener sobrepeso o ser obesos.
  • Ayuda a mantener más balanceados los niveles de azúcar en sangre y en un rango normal y saludable. Esto es especialmente importante para los niños que tienen diabetes o están en riesgo de sufrir diabetes.